Preparar un viaje a partir de los 60: la lista que evita disgustos

Viajar no tiene edad, pero sí tiene método, y el método se agradece más con los años. Esta es la lista de comprobación que nos gustaría que consultaras antes de cada escapada, sea con el Imserso, con una agencia o por libre. Nada de alarmismo: es pura previsión para que el viaje sea lo que debe ser, un disfrute.

Antes de reservar

Elige ritmo, no solo destino: un buen viaje a nuestra edad tiene menos kilómetros y más calma que el de los treinta. Pregunta por la accesibilidad si las piernas ya avisan (ascensor en el hotel, distancias a pie, autobús que deja cerca) y desconfía de los itinerarios que meten tres ciudades en dos días. Y compara con cabeza: además del Imserso, existen programas autonómicos y municipales de viajes y termalismo para mayores, y muchas agencias tienen circuitos pensados para el público sénior; pide siempre el detalle de lo que incluye el precio.

Papeles y salud: el dúo que no falla

  • Documentación en regla y por duplicado. Comprueba con tiempo la caducidad del DNI o pasaporte. Lleva una fotocopia (o una foto en el móvil) guardada aparte de los originales.
  • La medicación, en el equipaje de mano. Con dosis para todo el viaje y algún día extra, en sus envases originales, y con el nombre de los principios activos anotado por si hubiera que reponer. Si tomas medicación de horario estricto o viajas a otro huso horario, coméntalo antes con tu médico o farmacéutico.
  • En Europa, la Tarjeta Sanitaria Europea. Se solicita gratis a la Seguridad Social (por internet o presencialmente) y da acceso a la sanidad pública del país que visites en las mismas condiciones que sus ciudadanos. Ojo: no lo cubre todo ni sustituye a un seguro.
  • Un seguro de viaje adecuado a tu edad. Especialmente fuera de Europa, donde la sanidad puede costar una fortuna. Lee la letra pequeña de límites de edad y enfermedades preexistentes antes de contratar, y pregunta lo que no entiendas: para eso está el mediador.
  • Avisa a tu banco si sales al extranjero para que no bloqueen la tarjeta por movimientos inusuales, y lleva algo de efectivo repartido en dos sitios.

Los detalles que dan tranquilidad

Deja a alguien de confianza una copia del itinerario y los teléfonos del hotel. Guarda en el móvil los teléfonos de emergencia (el 112 vale en toda Europa) y la dirección del alojamiento escrita, por si hay que enseñársela a un taxista. Mete en la maleta calzado ya domado, nada de estrenos. Y contrata los traslados con antelación los días de madrugón, que las prisas son el peor compañero de viaje. ¿Dudas sobre un destino, un trámite o qué meter en la maleta? Lucía está en esta página para ayudarte a prepararlo, la lista en mano.

La regla de oro del viajero veterano: todo lo importante, por duplicado y en dos sitios distintos: documentos, medicinas, dinero y teléfonos. Lo demás es disfrutar.

Fuentes: recomendaciones generales de viaje contrastadas; Seguridad Social (Tarjeta Sanitaria Europea); Imserso y programas autonómicos de turismo para mayores. Artículo de orientación general: para cuestiones de salud y medicación en viaje, consulta a tu médico o farmacéutico.